Captain fantastic – ¿Qué educación queremos?

‘Captain Fantastic’ es una película de 2016 que busca hacernos pensar sobre el mundo educativo actual, donde un matrimonio que busca criar a sus hijos de forma auto-sostenible y fuera de la ‘civilización’ se expone a los pros y los contras. Por un lado, ir en contra de la norma te puede hacer enfermar /enloquecer, dudar, sufrir, pero por otra jamás debería hacerte dudar de que puedes mejorar, acercarte a lo que necesitas de verdad.

Pertenecer, ser aceptado a través de ser cómo los demás ¿Somos todos tan iguales? Pasamos la vida en la lucha de ser únicos, de diferenciarnos, pero no demasiado para seguir perteneciendo al mundo. La educación es algo muy complicado, porque queremos ayudar a las personas a ser ellas mismas, pero a veces choca frontalmente con la realidad.

educacion-hijos

Es un tema controvertido, tratado con bastante suavidad en esta película, el de criticar nuestro sistema educativo y por lo tanto social ¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos? ¿Con lo que están aprendiendo, qué mundo vamos a perpetuar? A veces poner las cosas fáciles no es cuidar, al contrario, no ayuda al desarrollo del carácter y el intelecto. Deberíamos ayudar a los niños a pensar por sí mismos y tener sus propias soluciones a sus propios problemas. En el ‘mundo real’ a veces es más fácil dárselo hecho. Quizá la conclusión sea el punto medio, la aristotélica virtud del centro.

Si queremos cambiar el mundo, tenemos una gigantesca misión ante nosotros. Si empezamos a cambiarnos nosotros mismos, el camino es más corto y asequible. Creo que hay parte de esta reflexión en esta película. Ojalá pudiéramos mirarnos dentro y conocernos de verdad, ser coherentes y tener paz. Seguro el mundo sería un lugar mejor para todos. No nos tenemos que trabajar psicológicamente sólo para quitar un problema. Lo podemos hacer para ser un poco más felices. Y puede que así también hagamos un poco más felices a los demás.

 

Si tu monstruo te visita…dile la verdad

Sé sincero con la vida. A veces puede parecer difícil, a menudo no entiendes qué quiero decir, pero intenta serlo de todas formas. Es la manera de vivir en paz, de estar en la vida de forma consciente, de disfrutar de estar vivo más allá de lo que la vida nos depara. Y claro que puede ser duro, a menudo la vida es injusta, cruel, extraña. Nos trae regalos envenenados y nos pone a prueba.

psicóloga barcelona

Lo que no podemos hacer es darle la espalda, porque la vida tiene siempre algo que enseñarnos, y sobretodo, algo que aprender sobre nosotros mismos. No es lo que le explicas a los otros, lo que les dejas saber. Es lo que te cuentas a ti mismo, tú verdad y tú razón, lo legítimo de tus sentimientos, aunque parezcan feos, aunque sean oscuros y políticamente incorrectos. Aunque tomen la forma de monstruos y vivan en ti. Aunque sean gigantes malencarados son una parte de lo que eres, como reconocemos las luces, tenemos que reconocer las sombras.

‘Un monstruo viene a verme’ habla sobre todo de esto. De lo injusto, de lo salvaje, de la rabia, del hartazgo… de la capacidad creadora de dejar de tragar y de admitir lo que somos y, sobretodo, de lo que sentimos. No se trata de andar rompiendo cabezas. Lo que piensas no es lo que haces, lo que sientes no es sólo lo que eres. Pero no te mientas, no te agotes intentando ser lo que los otros esperan de ti. Conócete, acéptate, supérate. A veces hay que resistir y a veces sólo hay que soltar. Deja que el monstruo te visite para que no se amargue tu vida.

Si tienes miedo, ten miedo, eso no se puede evitar. Deja de luchar contra el miedo y utiliza tu energía para seguir adelante y cambiar lo que sí se puede cambiar en vez de quejarte por lo que no se puede. El camino del monstruo es difícil, pero merece la pena.

Con precio de venta

Calidad o cantidad. Visibilidad o confianza. Gran público o proximidad. Artesano o mecánico. Las dos cosas difícilmente pueden ser. Bueno, bonito y barato es el chiste que con gracia repetimos, pero es poco probable que pueda darse.  Intentamos tragarlo pero todos sabemos que no es verdad. El tiempo, la dedicación y el conocimiento son el extra que le dan el verdadero valor al producto. Al que sea. Puedes aplicarlo a los zapatos o a tu trabajo.

psicóloga barcelona

En un mundo donde artesano es la palabra que adorna y da prestancia, no hay tiempo ni cariño para las cosas bien hechas. Hay prisa, nos aburrimos de todo, el mundo avanza rápido y nos impulsan a consumir. Vale ¿Pero es lo que queremos para nuestra vida? ¿Queremos considerarnos de usar y tirar? Es difícil no valorar en función del precio económico pero a veces hay que considerarlo sólo un factor más ¿Puede que haya cosas que no las pague el dinero? Sobretodo si el dinero sirve exclusivamente para conseguir ‘cosas’ ¿Qué pasaría si tuvieras de otro tipo de ‘cosas’ y no necesitaras comprar tanto?

Puede que el mundo funcione así. Quizá es verdad que no tienen arreglo, pero yo no me resigno a pensar que no podemos hacer el trocito que nos rodea un poco mejor, un lugar con valor intrínseco, sin precio de venta, algo que tenga un valor no material y por eso sea más precioso que cualquier otra cosa. Nos contaminan los sentidos. Las cosas no son valiosas por bonitas, las hace bonitas el cariño y la dedicación del trabajo bien hecho que has puesto en ellas. Si tú lo sabes, el ciego no eres tú.

Hablo solo ¿eso es malo?

¿Alguna vez te sorprendes repasando tareas? ¿Te miras al espejo y te das consejos? ¿Necesitas oírte explicar algunas cosas que te pasan? ¡Felicidades! La ciencia parece haber encontrado pruebas de que no sólo no estás loco/a sino que tu mente está  en forma.

Hablar con uno mismo es signo de inteligencia, nos ayuda a evaluar mejor nuestros pensamientos, mejora la memoria y conecta con una parte de nuestro cerebro que nos facilita la comprensión más  rápidamente. Además facilita que nuestras emociones fluyan y es muy bueno para automotivarse.

Así que conviértete en voz de tu ‘propio fan interior’ y no temas conversar contigo misma/a si te apetece. Es una forma más de conocerte y ayudarte a tomar decisiones.

Enlace a la noticia en Muy Interesante

noticia muy interesante

Nuestro pequeño príncipe

“Lo esencial es invisible a los ojos”

Pero no a los del corazón. Todo lo que podamos escribir sobre el conocido cuento de Saint-Exupéry (Le Petit Prince, 1943) sería repetir lo que cualquiera que haya leído el libro puede ver. Este autor tuvo la capacidad de escribir sobre la naturaleza humana de manera tan sencilla y franca que conmueve.

Por eso hoy quería hablar sobre la película recientemente estrenada. Aunque de entrada podemos ser recelosos de la adaptación que se puede hacer de un libro, sobretodo de un icono como éste, por lo menos para mí ha sido una grata sorpresa. Más allá del hermoso mensaje de inocencia y libertad del pequeño príncipe, creo que es un acierto cómo han presentado la historia en un mundo actual, y como muestran un mensaje que nos pasa de manera subliminal en nuestra vida: ¿quieres ser útil o quieres ser feliz?

unsplash-139

Un canto existencialista, una llamada de atención hacia lo que a veces es una huida hacia delante entre obligaciones auto-impuestas y la desconexión de nuestros sentimientos, de nuestra esencia. Un mensaje tan hablado con frecuencia cómo es el de ser no es hacer.

Recomiendo a todos los públicos acercarse a ver esta versión del clásico, no sólo porque es visualmente preciosa sino porque es una invitación a conectar con el niño que fuimos y que ahí, en el fondo, todavía somos. Date un paseo hasta el cine con tu pequeño yo y deja que te recuerde que es lo que te emociona de verdad. Creo que no te arrepentirás.

“Es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños porque uno de ellos no se realizó.”