Ser valiente es lo que cuesta…

Ser valiente no es no tener miedo. Es lanzarse, es atreverse. Es ver el miedo y reconocerlo. Saber su nombre, conocer su cara. Haberle tenido presente de día y también de noche sabiendo que no se va a ir a ninguna parte, hagas lo que hagas, digas lo que digas.

Ser valiente es gritar más alto, cerrar los ojos y sentir el vacío, entrar en contacto con la incerteza. Sentir que puedes morirte en ese justo instante, pero sobrevivir, como tantas otras veces.

Unsplash (88)

Ser valiente es dar un salto, saber que hay vacío habiendo calibrado la cantidad de agua, sabiendo que no hay nada que pueda llenar el aire que te separa del otro lado. Es rezar todo lo que te sabes y seguir pensando que te mueres.

Ser cobarde es creer que puedes vivir con ese miedo, que la certeza al otro lado está sobrevalorada, que algún día dejarás de tener miedo y entonces, sólo entonces, será el momento. Porque antes no se puede hacer nada al respecto más que tener miedo. Como si eso fuera el motivo, tener miedo. El miedo nunca es el motivo. El miedo es la excusa que nos separa de lo que queremos.

Si no quieres saltar, no saltes. Si es lo que quieres abrázate con tu miedo, duerme con él todas las noches, deja que maneje tu tiempo. Si realmente lo tienes claro, siéntalo a tu mesa y que viva de tus frustraciones. Y sigue diciéndote con certeza ‘es que tengo miedo’ como si fuera un hechizo contra la tristeza, esa que también es tuya pero que no dejas que pase de la puerta. Pero no intentes convencerme de que ese es tu motivo, mejor te espero al otro lado de la puerta.

KINTSUKUROI- El arte de curar heridas emocionales

Y después de la última lectura recomendada –Ikigai- el siguiente título inspirado en la filosofía de vida japonesa también me ha parecido muy interesante, complementario y con el mismo aire optimista y práctico.

El Kintsukoroi es un arte japonés que consiste en recomponer la cerámica rota con oro y plata. En la cultura nipona se realza el hecho de que la pieza ha tenido anteriormente una herida y ahora vuelve a estar entera. Algo que en nuestra cultura resulta chocante, ya que las cosas se desprecian en cuanto pasan de moda, no necesitan ni romperse.

kintsukoroi-heridas-emocionales

Siguiendo esta filosofía oriental, Tomás Navarro nos da una serie de pautas y consejos para sobrellevar las heridas que nos provocan las dificultades de la vida. Ofrece un camino de aceptación y reconstrucción con herramientas que nos ayudan a reponernos de las adversidades siendo más fuertes y, por qué no, más bellos.

Puede que por dentro no se vea el oro o la plata, pero podremos notar el valor de un buen trabajo de reconstrucción interior cuando se hace de forma consciente y siendo realista y práctico. A mí me ha resultado una lectura muy inspiradora. Confío que también pueda ayudarte a ti.

kintsukoroi -curar heridas

Ikigai: el secreto de Japón para una vida larga y feliz

Sugerencia para las vacaciones que ya mismo empiezan: una lectura inspiradora, tierna y llena de sentido común. Ikigai es un libro que va más allá de la autoayuda, es una filosofía de vida y una reflexión lenta en un mundo rápido.

Francesc Miralles y Héctor García hacen una reflexión sobre el sentido de la vida a través de los hábitos y costumbres de la milenaria cultura japonesa, sobretodo de la población de Ogimi, una de las que cuenta con la población más longeva (¡y feliz!) del mundo.

Ikigai

Toda la reflexión gira alrededor del concepto ikigai, un término japonés que se puede traducir como el motivo de tu vida para existir. El simple hecho de que en nuestra lengua no hay una palabra que pueda traducirla ya es motivo de reflexión ¿Le damos suficiente importancia a llevar una vida armónica? ¿Vivimos en el camino de la felicidad personal?

Recomiendo esta lectura a cualquier lector que quiera pasar un rato agradable dándole un poco a las neuronas. Pero sobretodo para aquellos que hayan perdido algo de fuerza en este momento de su vida o los que puedan sentirse perdidos. A veces lo más obvio es lo que menos cultivamos. Así que recordemos cuidar siempre de las cosas pequeñas de la vida.

ikigai

¿La bella que cambió a la bestia?

Este bello cuento, puesto a la moda por su reciente adaptación, tiene muchas versiones y un origen remoto. Hay quien lo traslada incluso a la fábula de ‘Amor y psique’ de los griegos, y pasa por muchas versiones en Europa hasta la más actual, la versión francesa. En resumen es la historia de una bella y buena chica que termina con una bestia que en realidad es un príncipe, y como es habitual, viven felices para siempre. Ella descubre la verdadera belleza que esconde en su alma el horrendo ser, y por eso se rompe el encantamiento. Por lo tanto, transmite aquel gran valor de ‘no hay mayor verdad, la belleza está en el interior’.

La belleza real está en el interior, sí. Hasta aquí nada que decir. Pero si tienes que excavar para encontrarla, puede que no estés buscando en el lugar correcto. A veces merece la pena quedarse con una pareja que ya venga príncipe de casa ¿O es que valoras que ese esfuerzo es lo hace más valioso? El amor lleva un trabajo de negociación y de acople entre las personas, pero no tiene por qué ser doloroso, opresivo o costoso. El amor de verdad fluye, no hay que forzarlo.

bella y bestia

Los cuentos de hadas, sobretodo los dulcificados por factorías cinematográficas, pueden ser en apariencia inocentes y moralizadoras. Pero a menudo tienen mensajes subliminales sobre valores sociales un tanto anticuados. La bella y la bestia, por ejemplo, tiene un trasfondo que puede que nuestra mente consciente no reconozca: el amor de una mujer convierte a las bestias en príncipes. Cuidado con lo que queremos creernos.

Los cuentos son potentes herramientas de educación para los niños. Muy importantes en su desarrollo emocional y en el aprendizaje social. Incluso continúan emocionándonos de mayores. Pero jamás perdamos el sentido crítico como adultos y acompañemos a los niños en su interpretación de los mitos. Si queremos una sociedad más igualitaria y reducir las relaciones de abuso, hay que empezar en la infancia. Leámoslo todo, pero leámoslo con los ‘ojos abiertos’.

¿Y si no me funciona la terapia?

¿Por qué a veces no conseguimos la deseada ‘cura’? A menudo intentamos hacer terapia para solucionar un problema y pensamos que no está funcionando como debería o no nos está ayudando en la medida que nos gustaría.

Cada terapia es diferente, por lo que analizar los motivos pude no amoldarse a todos los casos. Pero sí sabemos que muchas veces las personas creen que será sencillo y no tendrán que esforzarse, o tienen limitados los recursos que piensan usar y pueden resistirse al cambio. En algunos casos, puede que el diagnóstico no esté ajustado. El caso es que sabemos que algunas personas abandonan el tratamiento sin obtener mejorías que les resulten suficientes.

hacer terapia

Antes de abandonar la idea de hacer terapia, hay algunos puntos que vale la pena considerar sobre el proceso que hemos vivido y quizá pensar en buscar otro profesional.

– Adecuados recursos psicológicos: ¿sientes que has entrenado aquellas partes de ti que necesitaba el tratamiento? Puede que la ‘solución’ aportada sea correcta, pero necesitemos que el terapeuta nos ayude a buscar el puente entre lo que nos convendría hacer y lo que sabemos hacer. Podemos hacérselo explícito – quiero pero no sé.

– Implicación y esfuerzo del paciente: la psicología no es una terapia pasiva, con la implicación del terapeuta y su trabajo no es suficiente ¿Nos podemos plantear si hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos? ¿Hemos seguido el hilo de lo que el terapeuta nos ha ido aconsejando? Puede que las sugerencias requieran de tiempo y de replantearse ideas largamente arraigadas ¿Tenemos motivación suficiente para cambiar?

– Entorno favorecedor del problema: si estamos rodeados de personas que mantienen nuestras conductas problema (por ejemplo beber alcohol en exceso) o nuestras ideas (por ejemplo ‘la vida es dura y no se puede hacer nada’) quizá nos resulte mucho más difícil implicarnos en nuestro proceso y cambiar.

– Falta de feeling en la relación terapéutica: puede no ser un problema del profesional ni del paciente, a veces la comunicación no fluye o hay falta de entendimiento. Puede que como paciente no desarrollemos la confianza necesaria para hacer un buen proceso.

¿Has sentido algunas de estas cosas? Merece la pena que lo consideres y pruebes con otro profesional. Hay diversos tipos de terapia y de terapeutas, puedes encontrar alguna que se ajuste mejor a ti.

hacer terapia 2

Aquí las cosas siempre se han hecho así

En un experimento se metieron cinco monos en una habitación. En el centro ubicaron una escalera, y en lo alto unos plátanos. Cuando uno de los monos subía por la escalera para coger un plátano, los experimentadores rociaban al resto de monos con un chorro de agua fría. Al cabo de un tiempo, los monos asimilaron la conexión entre el uso de la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se subía en busca de un plátano, el resto de monos le golpeaban con saña. Al final, e incluso teniendo los plátanos, ningún mono se atrevía a subir por la escalera.

En ese momento, los experimentadores extrajeron uno de los cinco monos iniciales e introdujeron uno nuevo en el grupo. Lógicamente el mono nuevo trepó por la escalera en busca de los plátanos. En cuanto los demás observaron sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que el chorro de agua fría cayera sobre ellos. Después de repetirse la experiencia varias veces, al final el nuevo mono comprendió que era mejor para su seguridad renunciar a los plátanos.

decision libre1

Los experimentadores sustituyeron otra vez a uno de los monos del grupo inicial. El primer mono sustituido participó con entusiasmo en las palizas al nuevo mono trepador. Posteriormente se repitió el proceso con el tercer, cuarto y quinto mono, hasta que llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos.

En ese momento, los experimentadores se encontraron con algo sorprendente. Ninguno de los monos que había en la habitación había recibido nunca el chorro de agua fría. Sin embargo, ninguno se atrevía a trepar para hacerse con los plátanos. Si hubieran podido preguntar a los primates por qué no subían para alcanzar el alimento, probablemente la respuesta hubiera sido esta: “No lo sé. Esto siempre ha sido así”.

decisión libre

Muchas veces no logramos encontrar la solución o el camino adecuado para nosotros porque nos limitamos en las opciones por lo que otros dicen. Cuando nos ‘educan’ nos transmiten una serie de limitaciones que muchas veces no pasan por la lógica ni por la razón. Sólo por el miedo que otros tuvieron por algo que intentaron y no les salió bien. Ahí se genera una resistencia al cambio que limita y frustra sin un motivo objetivo, real. Pero ahora es otro momento, eres otra persona y tienes otros recursos ¿te vas a conformar porque siempre se ha hecho así?

El amor no siempre es romántico

“Con lo buena que soy, todo lo que he hecho por él y lo bien que me he portado ¿no podía enamorarse?” Y la pregunta no era retórica, realmente quería saber por qué. No lo sé, nadie lo sabe. Es curioso que haya personas suficientemente ‘románticas’ como para creer que el amor lo puede todo y no entiendan que no comprende de normas. Los sentimientos claro que surgen de experiencias compartidas, pero la primera llama que enciende la emoción no es lógica o racional. En el caso del enamoramiento es prácticamente química.

Cuando alguien se hace este tipo de preguntas, si tiene un problema con las relaciones, tiene un problema consigo mismo ¿Para qué tanto dolor? Una autoestima firme sabe cuándo ya ha sido suficiente, cuando la inversión merece o no la pena. No te quiere, posiblemente se lo pierda, es su elección. Pregúntate por qué has hecho tú la tuya ¿Por qué le quieres?

Ruptura pareja

– ¿Diferencias la humillación del altruismo?

– ¿Reconoces lo que te mereces y lo que no te mereces?

– ¿Quieres competir o compartir? ¿La relación es un reto?

Una parte muy importante de saber si tienes relaciones sanas es saber si te están haciendo crecer o empequeñecerte. Cuando estar con alguien (en las formas diversas que esto puede ser) te produce ansiedad, obsesión, celos, crisis de tristeza, accesos de ira y angustia quizá necesites reformular el significado del amor en tu diccionario. Sería adecuado que pusiera algo como esto:

Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos complementa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

Libertad amor

Esto dice el diccionario. Todo lo demás está basado en una creencia bastante extendida desde el Romanticismo (S.XVIII). En su época, cuanto más imposible y desdichado era un amor, mejor. La gente tenía otras costumbres y normas sociales. Pero estamos en el XXI y el amor es libre. Si no te hace sentir libre, lo siento, pero no es amor.

¿Cuánto te importa lo que digan los demás?

Un discípulo llegó muy agitado a la presencia de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:

– ¡Maestro! Quiero contarte que un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia. -Sócrates lo interrumpió diciendo:

– ¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de los Tres Filtros lo que me vas a decir?

– ¿Los Tres Filtros? No los conozco.

– El primer filtro es la VERDAD -replicó Sócrates- ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?

– No lo sé. Lo oí decir.

– Lo habrás hecho pasar al menos por el segundo filtro, que es la BONDAD: ¿lo que me quieres decir es por lo menos bueno?

– No, en realidad es algo malo.

– ¡Ah! – interrumpió Sócrates. – Entonces vamos al último filtro ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?

– Para ser sincero, necesario no es.

– Entonces – sonrió el sabio – si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido…
filtros

La clásica historia de los tres filtros vale para cualquier cosa que vayamos a decir, pero también para cualquier cosa que escuchemos. Entramos en círculos viciosos de información turbia dónde la verdad puede ser escasa, y sufrimos sin necesidad por ello. Podemos tener experiencias dolorosas o conflictivas en la vida y ese sufrimiento puede ser útil. Pero a veces alimentamos un malestar que puede quitarnos el sueño, y hasta la salud, sin valorar realmente si ha pasado uno de los filtros si quiera.

Una manera de conseguir ser mucho más feliz es liberarse de la necesidad de saber en todo momento lo que los demás opinan sobre nosotros, sobretodo porque es probable que no lo hayan ‘filtrado’. Cuando alguien nos hace un comentario negativo, es muy útil preguntarse ‘¿para qué me dice esto?’, es decir, cuestionarse la utilidad de ese comentario para la persona que lo dice. Puede que el contenido te hiera, pero si eres capaz de comprender la intención del atacante, puede que sea más relativo. Ya sabes ¿es verídico, bueno y necesario algo de lo que me ha dicho? Si no lo es, entonces no merece un segundo de nuestro tiempo.

ideas-propias

Las personas que se sienten heridas con frecuencia suelen ser más inseguras sobre sus pensamientos o aspecto, por lo que sobrevaloran la opinión ajena. Al fin y al cabo, una opinión no es más que eso, una posibilidad. Y si no pasa los filtros puede que ni eso. Hay un dicho popular que dice “las opiniones son como los ombligos, todos tenemos uno y no sirve de gran cosa.’

Así que si tienes que preocuparte de una opinión, preocúpate por la tuya. Preocúpate de que esté bien formada y sea autónoma y significativa. Y sobretodo, que está bien ‘filtrada’.

Captain fantastic – ¿Qué educación queremos?

‘Captain Fantastic’ es una película de 2016 que busca hacernos pensar sobre el mundo educativo actual, donde un matrimonio que busca criar a sus hijos de forma auto-sostenible y fuera de la ‘civilización’ se expone a los pros y los contras. Por un lado, ir en contra de la norma te puede hacer enfermar /enloquecer, dudar, sufrir, pero por otra jamás debería hacerte dudar de que puedes mejorar, acercarte a lo que necesitas de verdad.

Pertenecer, ser aceptado a través de ser cómo los demás ¿Somos todos tan iguales? Pasamos la vida en la lucha de ser únicos, de diferenciarnos, pero no demasiado para seguir perteneciendo al mundo. La educación es algo muy complicado, porque queremos ayudar a las personas a ser ellas mismas, pero a veces choca frontalmente con la realidad.

educacion-hijos

Es un tema controvertido, tratado con bastante suavidad en esta película, el de criticar nuestro sistema educativo y por lo tanto social ¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos? ¿Con lo que están aprendiendo, qué mundo vamos a perpetuar? A veces poner las cosas fáciles no es cuidar, al contrario, no ayuda al desarrollo del carácter y el intelecto. Deberíamos ayudar a los niños a pensar por sí mismos y tener sus propias soluciones a sus propios problemas. En el ‘mundo real’ a veces es más fácil dárselo hecho. Quizá la conclusión sea el punto medio, la aristotélica virtud del centro.

Si queremos cambiar el mundo, tenemos una gigantesca misión ante nosotros. Si empezamos a cambiarnos nosotros mismos, el camino es más corto y asequible. Creo que hay parte de esta reflexión en esta película. Ojalá pudiéramos mirarnos dentro y conocernos de verdad, ser coherentes y tener paz. Seguro el mundo sería un lugar mejor para todos. No nos tenemos que trabajar psicológicamente sólo para quitar un problema. Lo podemos hacer para ser un poco más felices. Y puede que así también hagamos un poco más felices a los demás.

 

Reconoce el abuso emocional

Estás en compañía de ciertas personas y al final te vas con un mal sabor de boca. Algo te molesta en la boca del estómago, te hace sentir que no estás a gusto. Parece culpa o vergüenza, pero no sabes muy bien por qué. Son relaciones que quieres pero en el fondo parece que quieras evitar, siempre eres tú el que estás en falta ¿Por qué? Puedes estar siendo víctima de una manipulación psicológica, de lo que puede llegar a ser un abuso emocional. Es más fácil reconocer que una relación es dañina cuando la persona no se esconde, cuando por su perfil de personalidad se muestra abiertamente, incluso con cierta desfachatez. Piensas ¿será posible que sea cierto o soy yo que me he vuelto loca? Algunas de estas estrategias para conseguir salirse con la suya se pueden reducir a estos tipos:

abuso-emocional

– ‘Hacer luz de gas’: “Pero si te lo he dicho… esto ya lo sabías.” Y tú sientes con claridad que lo que sucede es nuevo y no se ha hablado antes ¿cómo lo has podido olvidar? Pero el otro te hace dudar, te asegura con toda la calma que tú no estás bien, que estás loco, que pierdes facultades. A veces puede ser tan sutil que incluso creas que has sido tú mismo el que estás poniéndote mal.

– ‘Silencio’: No hay mejor desprecio que no hacer aprecio. Las palabras pueden herir, pero los silencios también. Retirar la palabra a alguien es una forma de agresividad muy perjudicial que pone a prueba al que no puede soportar la tensión y acaba disculpándose no sabe muy bien por qué.

– ‘Proyección’: En realidad es el otro el que está haciendo o sintiendo algo negativo, pero acabas siendo tú el culpable cuando no se te ha pasado por la cabeza. ‘¿Ves? Siempre haces lo mismo’ o ‘Ya estás otra vez pensando eso de mí, no me dejas en paz’, y tú ni siquiera sabes de lo que habla.  Te acabas preguntando ¿cómo hemos llegado a esto?

– ‘Intimidación encubierta’: O el clásico ‘tú mismo’, ‘pues tú sabrás’. No hay un ataque directo porque ‘tú verás lo que haces’. Percibes que te amenazan pero te pasan la pelota a tu tejado. Puede que pienses ‘si a mí ni me importa, no es cosa mía’, pero te ves forzado a decidir algo.

– ‘Victimismo’: De repente el malo de la película eres tú. Quizá la discusión o el problema era planteamiento del otro, pero se da la vuelta a lo sucedido y  el agredido u ofendido acaba siendo el otro. Aunque no sepas ni por qué en realidad.

Para vivir relaciones sanas, hay que liberarse de este tipo de comunicación y ser consciente de los juegos en los que estamos implicados. Y sobretodo preguntarte ¿a qué quieres jugar tú? Cuesta por qué no nos han educado para la asertividad, sino para conseguir las cosas por medios indirectos. Cuando el maltrato es obvio puede ser un infierno salir, pero no saber si quiera que están abusando de ti es muy destructivo.